Roberto Azar es docente e investigador de la Facultad de Ciencias Económicas. Su campo de investigación se relaciona con los tipos de razonamiento, como la abducción y la inferencia a la mejor explicación. A partir de allí, junto a su grupo de estudio, busca mostrar que este tipo de inferencias tiene un papel central en la construcción del conocimiento económico. “Lo más interesante de la investigación es la articulación entre creatividad, necesaria para generar nuevas ideas, y rigor lógico, indispensable para fundamentarlas”, sostiene.
¿Cuál es tu campo de investigación?
Mi campo de investigación es el estudio de ciertos tipos de razonamiento, como la abducción y la inferencia a la mejor explicación, que los científicos utilizan para formular hipótesis y generar conocimiento nuevo. La abducción es un tipo de razonamiento que puede entenderse como una “predicción hacia atrás” o, como decía Charles Peirce, una “retroducción”. Consiste en partir de un hecho empírico sorprendente y proponer una hipótesis plausible que, si fuera verdadera, haría que ese hecho deje de ser sorprendente. Este tipo de razonamiento es fundamental en las ciencias fácticas. Por ejemplo, en astrofísica, al observar que las estrellas en ciertas galaxias se mueven más rápido de lo esperado, se formuló la hipótesis de la materia oscura: si esta existiera, ese comportamiento dejaría de ser sorprendente.
¿En qué proyecto estás trabajando actualmente?
Actualmente estoy dirigiendo un proyecto de investigación en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, donde estudiamos el papel de la abducción y de la inferencia a la mejor explicación en el debate entre realismo y antirrealismo científico, analizando tanto su eficacia para generar conocimiento como sus raíces históricas. Este trabajo continúa y profundiza una línea de investigación que desarrollé previamente en la Facultad de Ciencias Económicas de la UNLZ, donde dirigí un proyecto sobre la inferencia a la mejor explicación como método de descubrimiento en las ciencias económicas.
¿Cómo se aplica esto a las ciencias económicas?
Lo interesante, y lo que investigamos en nuestro grupo, es que este tipo de inferencias también operan en las ciencias económicas. Muchos modelos surgen de la necesidad de explicar fenómenos empíricos llamativos. Por ejemplo, la Curva de Phillips intenta dar cuenta de una regularidad entre inflación y desempleo, mientras que el modelo de segregación de Thomas Schelling muestra cómo pueden surgir patrones sociales agregados —como la segregación— a partir de decisiones individuales que, en sí mismas, no parecen extremas. En este sentido, la abducción cumple un rol clave como motor del descubrimiento científico: permite generar hipótesis y modelos que luego serán evaluados, refinados o descartados. Justamente, nuestro trabajo busca mostrar que este tipo de inferencias tiene un papel central, aunque muchas veces implícito, en la construcción del conocimiento económico.
Lo más interesante de la investigación es la articulación entre creatividad, necesaria para generar nuevas ideas, y rigor lógico, indispensable para fundamentarlas.
¿Cómo comenzaste tu carrera de investigador?
Comencé mi carrera como investigador hace más de diez años, de la mano de mi referente académica, la Dra. Nélida Gentile, profesora titular de Metodología de las Ciencias Sociales en la Facultad de Ciencias Económicas de la UNLZ. Fue mi directora tanto en la tesis de licenciatura como en la de doctorado, y quien me introdujo no solo en la docencia, sino también en el apasionante universo de la investigación desde mis años como estudiante de grado. A partir de esa formación, comencé a integrarme a proyectos de investigación en la UBA y en la UNLZ, participando en congresos nacionales e internacionales y publicando artículos en revistas académicas. Con el tiempo, fui asumiendo mayores responsabilidades hasta llegar a dirigir mis propios proyectos de investigación en ambas instituciones.
¿Cuáles son tus próximos pasos?
Mi próximo objetivo es consolidar nuestro grupo de investigación en la Facultad de Ciencias Económicas de la UNLZ. Luego de haber dirigido un proyecto LOMASCyT de grupos en formación, nuestra meta es presentarnos a la próxima convocatoria como grupo consolidado, con el fin de continuar y profundizar esta línea de trabajo. En particular, buscamos seguir investigando los alcances y límites de la abducción y la inferencia a la mejor explicación en el contexto del descubrimiento en las ciencias económicas, aspirando a contribuir a una mejor comprensión de los procesos de generación de conocimiento en economía.
¿Qué característica considerás fundamental para la tarea de investigación?
Diría que hay dos elementos clave: el rigor conceptual y el espíritu crítico. Ambos permiten ir más allá de la mera reproducción de conocimiento y avanzar hacia la producción de conocimiento nuevo. En este sentido, lo más interesante de la investigación es la articulación entre creatividad, necesaria para generar nuevas ideas, y rigor lógico, indispensable para fundamentarlas.